Casi siempre que en unos foros se hace mención a las carreras de coches, (o cualquier otro vehículo), de un futuro post-apocalíptico para llevarlas a las partidas de rol, sale inevitablemente a la palestra el mítico Carmageddon, y con menor frecuencia, el Wipeout y Megarace.
Esta entrada va para los muchos juegos de este tipo que existen, y que se remontan a la época de los 8 bits. Muchos de ellos han servido de inspiración para crear juegos como el inimitable Car Wars, o el juego de rol Have-Not. Y muchos de ellos me han servido a mi a la hora de hacer partidas de rol de juegos como el propio Last War o Cyberpunk 2020.
Racing Destruction Set (C-64 y Atari)
Este era uno de mis preferidos para el C-64. El juego tenía lugar en circuitos cerrados en los que se llevaban a cabo carreras con coches blindados y armados. La pista tenía saltos, zonas deslizantes, estrechamientos y curvas de diversos tipos. Había que tener cuidado con las caídas de los saltos para no dañar demasiado la suspensión y el coche, y lo mismo al entrar fuerte en las curvas. Además había que tener cuidado con las minas anti-vehículo de los otros coches, chorros de aceite y embestidas. Todo ello combinado nos podía dejar fuera de combate rápidamente.
Uno de los alicientes del juego era que podías hacer tus propios circuitos y luego guardarlos en el disco del juego o en otro aparte. Podías también elegir entre diversos tipos de coches y motos, personalizarlos, variar la gravedad del entorno, etc.
RoadBlasters (8 bits, Recreativas, PC, Consolas)
Otro de mis preferidos, tanto que aun lo sigo jugando, a pesar de ser un juego bastante complicado. La mecánica es simple: Hay que completar un rally de 50 etapas y el combustible escasea bastante. Así que, para ganar hay que correr mucho y liarse a tiros con el resto de participantes, para con un poco de suerte, robarles un poco de combustible hasta llegar a la zona de reavituallamiento o la meta, y seguir adelante. De cuando en cuando, un avión pasa por encima nuestro y deja caer equipo extra: Una ametralladora, misiles de crucero o un inyector de oxido nitroso, (si ya es difícil conducir a velocidad normal, el NOS se lleva la palma).
L.E.D. Storm (8 bits, Recreativas)
Igualito que en Mad Max, otro juego de carreras de coches en el que tendremos que atravesar ciudades y desiertos devastados por un holocausto nuclear con el combustible justo en nuestro depósito, y un coche que puede transformarse en moto para correr más. Podemos ir recogiendo garrafas de gasolina para ganar tiempo, y escudos para protegernos de nuestros enemigos. Para eliminarlos, hay que saltar sobre ellos, bien sea con el impulsor o cogiendo rampas de salto, (obligatorias para pasar puentes caídos).
Este juego es conocido también por el nombre de Mad Gear, aunque realmente varía un poco: L.E.D. Storm tiene mejor sonido y música, (hasta se permiten versionear Smoke on the Water en la música del menú), y el juego es más complejo en cuanto a cantidad de enemigos. Un juego dificilillo, yo de hecho nunca me lo pasé entero, porque en las fases finales la gasolina escasea cosa mala.
Out Run 2019 (SEGA Megadrive)
Esta es una continuación en plan futurista del Out Run de toda la vida, (si no sabes que juego es Out Run mereces morir a menos que te hayas pasado los 80 metido en un refugio nuclear). El juego en si es bastante mediocre en comparación, pero está entretenido y da ideas. La mecánica es calcada de la del original: Completar varias etapas con límite de tiempo, ganando bonificaciones en los checkpoints. Lo curioso del juego es el coche que se parece al de Batman, y también que llega a alcanzar unas velocidades en torno a los 700 Km/h.
Fatal Racing (PC)
Este juego me recuerda mucho al Racing Destruction Set, ya que salvando el tema del armamento, el FR es exactamente lo mismo solo que, con gráficos 3D. La competición es en circuitos plagados de curvas, desniveles, saltos, loopings... saltos con loopings, (caer de pie después de uno de estos es complicadillo), etc. Nuestro coche va rompiéndose a medida de soportar las caídas de los saltos, vuelcos y embestidas, hasta el punto de llegar al temido Fatality, uséase: Siniestro total. Para evitarlo hay que ir parando en boxes para reparar nuestro coche.
Lo malo del juego es que los coches estaban un poco desequilibrados. Por ejemplo, el Global era el más resistente de todos, siendo más fácil ganar con él por el mero hecho de aguantar más sin pasar por boxes, pese a no ser tan rápido o maniobrable. Otros coches tenían mucha aceleración pero escasa velocidad máxima y cosas por el estilo que hacían que al final, siempre te cogieses el Global... Aun así, un juego recomendable porque resulta muy divertido.
Slipstream 5000 (PC)
El SS5000 es en mi opinión, una versión descafeinada del Wipeout. No son exactamente lo mismo, pero se nota que no se esmeraron mucho al hacer el Slipstream. El jugador pilota AVs, (aerodeslizadores), en carreras a través de los edificios, puentes y demás mobiliario urbano de las grandes ciudades. Técnicamente es un juego de pilotaje a gran velocidad y es justo lo que le falta: La sensación de velocidad.
Pero como idea para llevar a un escenario de rol en plan bestia, no tiene desperdicio. De hecho, cuando yo escribí AV Kill para CP2020, pensaba mucho en este juego. Y es que, podría dar mucho de si a nada que alguien cogiese la idea, la mejorase un poquito y le diese esa tan ansiada velocidad que tanto le falta.
MegaRace (PC, Sega Mega-CD, 3DO)
De este no puedo hablar mucho porque apenas lo he jugado. Es básicamente Car Wars llevado a videojuego. Se llevan a cabo carreras en circuitos en las que el objetivo es cargarse al resto de oponentes antes de que la carrera se termine. Vale todo: Golpes, embestidas y armas. Interesante perspectiva añadida de este juego la de presentarlo como un reality show, muy en la línea de la película Perseguido o DeathRace 2000.
Wipeout Saga (PC, PSX)
Si hay algún juego que te ponga los pelos de punta por la sensación de velocidad, es éste. Sencillamente, ningún otro juego de carreras le llega a este a la suela de los zapatos en ese aspecto, (salvo quizás Hi-Octante), y la cosa mejora cuando usamos la cámara del morro... Y entonces ya si que se convierte en un pilotaje por acto reflejo, porque todo va a una velocidad a-co-jo-nan-te.
Las carreras son con vehículos gravitatorios que flotan a un metro del suelo o así, y vuelan por circuitos con grandes peraltes, cambios de rasante, loopings y demases en los que llegan a superar la velocidad del sonido. Existen rampas y catapultas que nos dan velocidad extra durante un breve lapso de tiempo y powerups en forma de armas y escudos de todo tipo para deshacernos de nuestros enemigos. Nuestro aerodeslizador tiene durabilidad limitada: Si nos chocamos mucho o nos disparan, tendremos que pasar por boxes a arreglarlo antes de que reviente y nos quedemos en la cola de carrera.
Hi-Octane (PC, PSX, Sega Saturn)
Este juego era la competencia directa de Wipeout en su día. Tiene una sensación de velocidad similar, (excesos incluidos), pero el juego en si es más bestia. Los aerodeslizadores están de entrada, armados con cañones y cohetes. Llevan también un impulsor en plan óxido nitroso para correr todavía más, (y saber lo que sentía Han Solo al entrar en el Hiperespacio con el Halcón Milenario). Y a lo largo de los circuitos, se pueden recoger power-ups para mejorar o recargar todas estas cosas.
Además del factor de daños, hay que tener en cuenta el gasto de combustible. Por otro lado, los circuitos tienen diversos tipos de obstáculos y también recovecos por los que atajar. Tiene una modalidad de competición on-line muy curiosa en la que el objetivo es recrear las acrobacias hechas por el líder con la mayor precisión posible, los que fallan se van quedando fuera.. De ella derivaron a posteriori los campeonatos de acrobacias en el Carmageddon.
Motorhead (PC, PSX)
Motorhead es un sencillo juego de carreras de coches futuristas en circuitos urbanos. Aunque eso no quiere decir que sea cutre, ni mucho menos: Es de hecho, de los mejores juegos de este tipo que he jugado. Aquí no hay muerte y destrucción, hay velocidad pura y dura, (pero no es un simulador sino un arcade).
Este es un juego muy bien hecho: Los escenarios son brutales y la música de lo mejorcito. La sensación de velocidad es buena y todo transcurre con suavidad. En el apartado técnico tiene el mérito de tener un motor capaz de funcionar a tope sin necesidad de hardware 3D especializado... Aunque tengo que decir que con una Voodoo 2 usando Glide, era una delicia para los ojos...
Quarantine (PC, 3DO)
Carmageddon no fue el juego que inició la polémica de atropellar peatones: Fueron Quarantine y su secuela Quarantine: Road Warrior. En este juego lo que conducimos es un taxi: Recogemos pasajeros, los llevamos a su destino y nos pegamos por el camino con bandas de moteros, taxistas de compañías rivales, la policía, etc. Los peatones vamos a decir que son daño colateral, (aunque si matamos muchos, nos quedamos sin clientes).
Este juego peca de ser un poco simple en cuanto a mecánicas de conducción. Quiero decir que, a pesar de ser un arcade, es demasiado simple y artificial. El entorno 3D tampoco está muy bien recreado, (perdonable porque es un juego bastante antiguo), pero por lo menos, tiene una buena banda sonora.
Carmageddon (PC, PSX, Mac)
Que se puede decir que no se haya dicho ya de este juego y sus dos secuelas... Bueno pues, yo voy a decir algo: Carmageddon es mucho más que un juego de atropellar peatones, que es la moto que nos han querido vender. Tiene de hecho una física de conducción bastante realista y que se llegó a mejorar mucho en posteriores ediciones. Ello lo convierte en un juego en el cual se pueden protagonizar acrobacias imposibles, (hay competiciones expresamente dedicadas a ello), y carreras en plan rally donde se demostrará nuestra destreza al volante por encima de cualquier otra cosa.
La segunda y tercera entregas tenían incluso una pequeña historia que fue narrada en formato comic hiperviolento y muy gore: En Carpocalypse Now terminábamos el juego golpeando un enorme botón rojo para desencadenar el apocalipsis nuclear. En la tercera entrega, muy acertadamente titulada The Death Race 2000, debíamos escapar del holocausto y las zonas controladas por la policía carrera tras carrera, destrozándolo todo a nuestro paso. No se puede decir que Carmageddon sea muy original, pero como ha bebido de tantas fuentes y precedentes, (los que yo he citado y más, junto con películas, libros y comics), les ha quedado un juego tremendo.
--------------------------------------
Y me dejo unos cuantos juegos más: Gripshift, Novadrome, Interstate 76 y tal vez Road Rash. Incluso hoy en día se siguen haciendo juegos de este tipo, pero han ido quedando muy descafeinados a medida que se ha perdido ese toque ochentero post-nuclear y los juegos han tenido que ir haciéndose más "políticamente correctos" para no ser censurados por el PEGI...

